Las promociones están diseñadas para que compremos lo que no necesitamos con el dinero que no tenemos

Las promociones están diseñadas para que compremos lo que no necesitamos con el dinero que no tenemos

A todos nos gustan las ofertas puesto que nos permiten hacer rendir nuestro presupuesto, pero debemos tener presente que las ofertas tienen su lado oscuro, pues estas no fueron diseñadas para hacernos un favor sino para inducirnos a comprar, y no precisamente para que compremos lo que necesitamos, sino para que compremos lo que no necesitamos con el dinero que no tenemos.

Por supuesto que las ofertas y las promociones son excelentes, y deberíamos desarrollar el hábito de comprar únicamente productos de promoción, pero esa compra debe ser racional y no movidos por las emociones que los comerciantes intentan estimular en nosotros para que terminemos comprando algo por la única razón de que es barato.

Se debe tener una lista de necesidades y al ir de compras limitarnos a comprar lo que hemos incluido en nuestra lista, no importa que haya otros productos a mitad de precio: si no lo necesitamos no lo compramos, esa debe ser la consigna.

La intención de toda oferta o promoción es impulsarnos a comprar un producto en función del  precio mejorado, irresistible,  y es la trampa que debemos evitar a toda costa.

Y los comercios van mucho más allá, pues ahora ofrecen tarjetas de crédito propias y las ofertas y promociones las condicionan a que las compremos con su tarjeta de crédito, y las promociones son tantas y tan buenas que vamos de cabeza y adquirimos su tarjeta de crédito y con ello  hacemos exactamente lo que ellos quieren: comprar lo que no necesitamos con la plata que no tenemos y que pagáremos con tasa de usura. ¿No es brillante de la idea de los comercios?

Se debe ser disciplinado en el gasto y cuando nos presenten una tentadora oferte deberíamos preguntarnos si compraríamos ese producto si no estuviera en oferta.

Para hacer compras deberíamos fijarnos las siguientes reglas:

  • Necesito el producto pero está muy caro: no lo compro
  • El producto está muy barato pero no lo necesito: no lo compro